Presentación del módulo. Módulo 1. Problemas epistémicos. Francisco Javier Cervigon Ruckauer

La primera parte de este trabajo se enfoca en el desciframiento de las claves que han constituido los saberes y discursos sobre la cuestión de las resistencias sociales noviolentas.
 
Se introduce aquí una perspectiva genealógica cuyo propósito entraña ahondar en la noción de resistencia como fruto de procesos culturales y políticos de transformación profunda, caracterizados por su singularidad. Esto conduce a la búsqueda de los devenires de un pensamiento y unas modalidades de lucha locales de gran intensidad, invisibilizados e ilegitimados, puestos ahora en juego para afirmar la vida y para contener los efectos de poder del discurso y de las prácticas dominantes. 
 
Tratándose las resistencias de procesos culturales e históricos, se necesita abordar las preguntas sobre hasta dónde se mantiene su vigencia, sobre los lugares propios en los que habitan tales resistencias, sobre los sentidos que se van forjando en los modos de acción que eligen. Fueron también objeto de esta indagación la naturaleza específica de los procesos resistentes y los modos en que estos se diferencian de otro tipo de procesos de cambio, también averiguar por los poderes que esas resistencias dinamizan y con aquellos poderes con los que antagonizan.
 
Tomando en cuenta tal lógica, esta investigación puso en juego una teoría del acontecimiento en la cual no son determinantes los llamados “grandes acontecimientos” (los que han mantenido visibilidad por la vía de las nociones hegemónicas de la historia), sino los que nos convocan a reparar la aparición de estos signos en acontecimientos muchas veces imperceptibles, pero que están tocados por la magia de la creatividad.
 
Las grandes revoluciones han sido valoradas por la historia convencional, ante todo, por el impacto macropolítico que han generado; es decir, por sus transformaciones en la estructura de las instituciones o en las formas de gobierno. No obstante, fue el tremor micropolítico, la condensación de las pasiones y el libre discurrir de los deseos de liberación que se gestaron en la inconformidad cotidiana, en la repulsa a los modos de vida indignos a los que eran sometidas las multitudes, así como los intentos de pequeños cambios para forjar alternativas autónomas a la cotidianidad opresiva, lo que hizo posible la emergencia de nuevos órdenes.
 
Objetivo de aprendizaje
 
Demostrar cómo las resistencias sociales noviolentas, que son fruto de procesos culturales y políticos de transformación profunda, caracterizados por su singularidad, son las que han hecho posible la emergencia de nuevos órdenes.
 
Ideas fuerza
 
  • La micropolítica proviene de la dinámica de los pequeños encuentros, de la constitución de vínculos, del entretejer de redes, del devenir de órdenes moleculares muy intensos que se manifiestan en la vida cotidiana más próxima y se desmarcan de los territorios de los poderes soberanos encarnados en los Estados, en los partidos políticos, en la institución sindical o en los ejércitos de cualquier condición.
     
  • La micropolítica asume que todos poseemos un poder interior, una fuerza primaria y activa que son la vida misma desplegándose.
     
  • La macropolítica obedece a la concepción dominante en la política moderna que comporta un doble movimiento: en primer lugar, el de centralización alrededor de un poder que homogeniza, indiferencia, clasifica y ordena. En segundo lugar, la macropolítica es el ejercicio contemporáneo de un poder representativo en el que se basó el discurso de la política moderna, mediado por el derecho y por la constitución de instituciones de delegación de la potencia humana.
     
  • La micropolítica y la macropolítica no son dos polos binarios de una relación excluyente. Estas dos dimensiones coexisten, conviven y se retroalimentan.
     
  • La dialéctica de la guerra es la pretensión de explicar las intrincadas redes de la vida solo a través del código de una lucha perenne de unos contra otros, la simplificación de un mundo pleno de diversidad en un permanente cuadro constituido por dos opuestos que se repelen y de cuya lucha incesante habrá de surgir lo nuevo.
     
  • El acontecimiento es algo que excede límites, que desborda lo establecido, lo convencional, y que proyecta un esplendor cuya capacidad de afectación no tiene antecedentes. Tiene siempre una potencia propia de producción, de creación, que innova las prácticas cotidianas.
     
  • El acontecimiento de la resistencia y sus agenciamientos inauguran espacios para la diversidad, poniéndose más allá de cualquier dualismo y creando objetos y relaciones paradójicas, de esas que son inadmisibles por la lógica newtoniana o por las leyes causales de la resistencia de Descartes.
     
  • Las teorías del caos y la complejidad ayudan a ahondar en el desciframiento de los muy diferentes y prolíficos órdenes del universo que se autoorganizan a partir del caos, y que apenas sí conocemos en algunos de sus despliegues.
     
  • El feminismo recoge las enseñanzas que se derivan de los brotes de resistencia de las mujeres al poder patriarcal; es un campo de lucha por la humanización de nuestra humanidad, haciendo emerger nuevos sentidos de la solidaridad hombre-mujer.
     
  • Las “espistemologías emergentes” o “epistemologías del Sur” buscan revalorizar los conocimientos y saberes comunes, así como la urgencia de construir los espacios potenciales de intercambio de la diversidad de conocimientos puesto al servicio de nuevas formas del ser social, es decir, una verdadera ecología de saberes de resistencia que pueden dar cuenta de la extraordinaria riqueza y complejidad de los mundos de la vida.

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